Qué es la ilusión monetaria
Shafir, Diamond y Tversky (1997) describieron la tendencia a razonar en cifras nominales, los euros que ves, y no en poder adquisitivo, lo que esos euros compran. Un sueldo que sube de 1.500 a 1.545 € (un 3%) mientras los precios suben un 3% deja tu capacidad de compra igual.
Concepto clave: ilusión monetaria
Es la tendencia a valorar el dinero por su cifra nominal e ignorar cómo los precios cambian su capacidad de compra.
Cómo aparece en España
Los convenios y las revisiones salariales se suelen comparar con el IPC, que publica el INE. Conviene fijarse en la diferencia entre la subida de tu sueldo y la de los precios de lo que tú compras. También afecta a los ahorros: un dinero parado en una cuenta sin remuneración pierde poder de compra si los precios suben.
Lo que le pasa a tu ahorro (hipotético)
Con 10.000 € en una cuenta que rinde un 1% mientras los precios suben un 3%, al cabo de un año tendrás 10.100 €, pero esos euros compran alrededor de un 2% menos que antes. La rentabilidad real, aproximadamente la nominal menos la inflación, es negativa. No significa que debas asumir riesgos, sino que compares siempre en términos reales.
Alquiler, nómina y contratos
Las actualizaciones de los alquileres de vivienda se rigen por normas específicas que han cambiado en los últimos años, y muchos convenios laborales incluyen cláusulas de revisión salarial. Consulta el índice aplicable a tu caso y compara la subida con los precios de tu cesta habitual, no solo con el dato general.
Cómo calcular tu subida real
Una aproximación útil es dividir: (1 + subida de sueldo) / (1 + inflación) − 1. Con una subida del 3% y una inflación del 3%, el resultado es 0%. Con una subida del 2% y una inflación del 4%, es aproximadamente un −1,9%: cobras más euros pero compras menos.
Por qué nos parece injusto bajar el sueldo pero no perderlo por inflación
Kahneman, Knetsch y Thaler (1986) mostraron que la gente juzga como injusta una bajada nominal del salario, pero acepta con más facilidad una pérdida equivalente causada por la inflación. Es la ilusión monetaria en acción: la cifra en la nómina pesa más que lo que esa cifra compra.
Tu inflación personal
El IPC mide una cesta media. Tu cesta personal puede pesar más en vivienda, alimentación o transporte, y por eso tu inflación real puede diferir de la oficial. Mira cómo han cambiado tus gastos principales en los últimos doce meses, sin limitarte a la cifra general.
Reduflación: el mismo precio por menos producto
A veces los precios no suben: baja la cantidad. Un paquete que contenía 500 gramos pasa a contener 450 al mismo precio. Es una subida disfrazada que la ilusión monetaria favorece, porque el precio de la etiqueta no cambia. Por eso es clave comparar el precio por kilo o por litro, como en el artículo sobre precios acabados en 9.
Contratos y cláusulas de actualización
Al firmar un contrato de alquiler, un seguro o una suscripción, comprueba cómo se actualiza el precio y con qué índice. Una cláusula de revisión anual puede tener más impacto que el precio inicial a lo largo de varios años.
En la práctica
- Compara siempre tu subida con la inflación del periodo.
- Mira cuánto cuesta hoy tu cesta habitual frente a hace un año.
- Revisa si tu ahorro ofrece una rentabilidad que compense la subida de precios.
- No confundas tener más euros con poder comprar más.
Cuenta en términos reales
Resta la inflación a cualquier subida antes de celebrarla o quejarte.
Fuentes
- Shafir, E., Diamond, P. y Tversky, A. (1997). Money illusion. The Quarterly Journal of Economics, 112(2), 341-374.
- Instituto Nacional de Estadística (INE): Índice de Precios de Consumo (IPC).
- Kahneman, D., Knetsch, J. y Thaler, R. (1986). Fairness as a constraint on profit seeking: entitlements in the market. American Economic Review, 76(4), 728-741.