El dinero no es tan fungible como crees

Un euro de tu nómina y un euro de la paga extra de Navidad valen exactamente lo mismo. Pero tú no los tratas igual, y probablemente nunca te has parado a pensar por qué.

El economista Richard Thaler, premio Nobel por sus aportaciones a la economía conductual, bautizó este fenómeno como 'contabilidad mental': la tendencia a asignar el dinero a categorías mentales distintas según su origen o su destino previsto, y a aplicar reglas de gasto diferentes a cada una de esas categorías, aunque el saldo total sea el mismo.

El efecto del 'dinero encontrado'

El ejemplo más estudiado es el del dinero 'inesperado': un bono, una paga extra o un premio se perciben como una especie de dinero que 'no era realmente nuestro' y, por tanto, se gastan con muchísima más ligereza que el sueldo habitual, incluso cuando ambos van a parar exactamente a la misma cuenta bancaria.

Concepto clave: contabilidad mental

La contabilidad mental es la tendencia a agrupar el dinero en categorías subjetivas según su procedencia o su uso previsto, tratando cada categoría con reglas de gasto y ahorro distintas, aunque desde un punto de vista puramente económico todo el dinero sea intercambiable entre sí.

Cuándo esto juega a tu favor

Este mismo mecanismo explica por qué alguien puede mantener dinero en una cuenta de ahorro con un interés bajo mientras arrastra deuda de tarjeta con un interés mucho más alto: mentalmente son 'cuentas' distintas con propósitos distintos, aunque desde el punto de vista financiero puro sería más racional cancelar la deuda cara con el ahorro disponible.

El comercio aprovecha también esta tendencia mediante el marketing de 'dinero encontrado': presentar un descuento o una devolución como una ganancia inesperada anima a gastarla de inmediato en algo no planificado, en lugar de tratarla como el resto del presupuesto disponible.

La contabilidad mental no es únicamente un problema; usada de forma consciente puede convertirse en una herramienta de organización muy potente, como demuestra el método de los sobres o las cuentas separadas por objetivo. La clave no es eliminar las categorías mentales, sino elegirlas de forma deliberada en lugar de dejar que las imponga el origen casual del dinero.

Paga extra y devolución de la Renta

En España, las pagas extraordinarias y la devolución de la Renta se viven a menudo como dinero "extra", aunque son ingresos como cualquier otro. Decidir de antemano qué parte va a ahorro, deudas y disfrute evita que se evaporen. Thaler (1999) señala que la contabilidad mental no es un error en sí: puede servir para ahorrar si tú diseñas las categorías.

El dinero que parece "regalado"

Thaler y Johnson (1990) observaron que, tras una ganancia inesperada, la gente asume más riesgos con ese dinero, como si fuera "de la casa". Se aplica a premios, bonus, devoluciones o regalos: son dinero como cualquier otro, y conviene decidir su destino con la misma seriedad.

Cuentas por objetivo

Separar el dinero en categorías (gastos fijos, gastos variables, ahorro, ocio) puede ayudar a controlar el gasto. Algunas entidades permiten abrir subcuentas o "huchas" con nombre, y esa separación visual refuerza el límite de cada categoría.

Cuando la contabilidad mental falla

Un caso típico es mantener un ahorro que rinde poco mientras se paga una deuda con un interés alto. Mentalmente son "cuentas distintas", pero económicamente el dinero es uno. Compara los tipos de ambas y valora si tiene sentido que el ahorro reduzca la deuda, sin dejarte sin colchón.

En la práctica

Antes de gastar un ingreso 'extra'

Trata cualquier ingreso inesperado con el mismo criterio racional que aplicarías al resto de tu presupuesto, antes de decidir en qué se convierte.

Fuentes

  • Thaler, R. (1985). Mental accounting and consumer choice. Marketing Science, 4(3), 199-214.
  • Thaler, R. (1999). Mental accounting matters. Journal of Behavioral Decision Making, 12(3), 183-206.
  • Thaler, R. y Johnson, E. (1990). Gambling with the house money and trying to break even: the effects of prior outcomes on risky choice. Management Science, 36(6), 643-660.